Relatos con pebre
Historias inéditas inspiradas en la cultura chilena.
Yo estaba sentado en el parque, en mi banca favorita para tomar el sol por las tardes, cuando una muchacha de unos 20 años se sentó a mi lado esbozando una sonrisa tímida.
—¿Crees en fantasmas? —me preguntó.
La miré extrañado. —Pero qué pregunta más rara —le respondí. Decidí seguirle el juego. —Sí, creo en fantasmas.
Ella sonrió aliviada. —¿Y qué harías si fueras un fantasma?
—¿Si fuera un fantasma? —repetí en voz alta—. Uf, nunca me lo había cuestionado. No tenía ganas de pensar y respondí malhumorado —¿Cómo que qué haría? Sería un fantasma.
Ella insistió —Pero, ¿qué cosas harías si fueras un fantasma?
La muchacha no me quitaba los ojos de encima y esa mirada fija me incomodaba. —Bueno, a ver… si fuera un fantasma, volaría como lo hacen los fantasmas.
Ella se rió a carcajadas. Me sentí pequeño y tonto, humillado, como cuando me sacaban a la pizarra en la clase de matemáticas.
—¿De qué te ríes? —le pregunté, evitando hacer contacto visual.
—¡Los fantasmas no vuelan! —dijo, intentando calmarse después del ataque de risa.
—Bueno, ¿y qué sabes tú, mocosa? —quise responder, pero decidí terminar rápido con el calvario—. A ver, si fuera un fantasma, traspasaría paredes y caminaría por lugares donde no puedo entrar, como en las salas cerradas de los museos o en las bibliotecas. Iría a ver películas a los cines, caminaría por los parques sin cansarme, entraría a La Moneda y a los edificios patrimoniales, caminaría por las líneas del metro, me quedaría en hoteles de lujo e iría a la playa. Le haría bromas a mi familia, pero sin asustarlos. También molestaría a los que me caen mal —pero no sería tan buena onda (como dicen ustedes los jóvenes)— y quizás hablaría con otros fantasmas. De hecho, sí, iría al Portal Fernández Concha a buscar amigos.
La miré y levanté las cejas, como preguntando: —¿Satisfecha?
Me sonrió. —Entonces, ¿te parece divertido? —me preguntó, esta vez con un tono más serio.
Sin pensarlo, le dije que sí. No quería seguir con el tema. Ella se quedó en silencio.
—Bueno —agregué—. Sí y no, porque para ser un fantasma primero hay que…
—Morir —agregó ella.
—Exacto —murmuré, y de inmediato me puse de pie.
—Bueno, creo que las andanzas fantasmagóricas no están en mis planes —le dije y me giré para despedirme antes de seguir avanzando.
—Deberías sentarte —me dijo.
—¡¿Cómo?! —le respondí, indignado.
—Te tengo una mala noticia.
Vocabulario en contexto:
- banca → asiento largo, generalmente de madera o metal, en los parques o plazas.
- esbozando → mostrando ligeramente (una sonrisa, un gesto).
- extrañado → sorprendido o confundido.
- rara → extraña, inusual.
- en voz alta → decir algo para que todos lo escuchen.
- malhumorado → con mal genio o irritado.
- mirada fija → mirar con atención, sin quitar la vista.
- se rió a carcajadas (reírse a carcajadas) → reírse muy fuerte y de manera espontánea.
- humillado → sentirse avergonzado o inferior.
- contacto visual → mirar directamente a los ojos de alguien.
- ataque de risa → momento en que una persona no puede dejar de reírse.
- mocosa →forma coloquial para referirse a una chica joven (a veces con tono despectivo o divertido).
- calvario → situación difícil o molesta que se hace larga.
- traspasaría (traspasar) → pasar de un lado al otro, como atravesar paredes. Atravesar, pasar a través de algo.
- La Moneda → Palacio presidencial de Chile, símbolo político e histórico.
- bromas → acciones o palabras que se hacen para divertir o reírse de alguien.
- buena onda → expresión coloquial para decir que alguien es simpático o agradable.
- Portal Fernández Concha → galería tradicional del centro de Santiago, muy conocida por sus locales de comida.
- murmuré (murmurar) → hablar en voz baja.
- andanzas → aventuras o experiencias vividas, a veces con un tono humorístico o poético.
- fantasmagóricas → relacionadas con fantasmas o con un ambiente misterioso.
- indignado → muy molesto o enfadado por algo injusto o sorprendente.
Gramática:
En español usamos estructuras con subjuntivo y condicional para hablar de situaciones hipotéticas o imaginarias.
- Imperfecto de subjuntivo: fuera, tuviera, pudiera, hiciera…
- Condicional: volaría, traspasaría, me quedaría…
Si + imperfecto de subjuntivo + condicional
- Para hipótesis sobre el presente o futuro.
Ejemplos:
-Si fuera un fantasma, haría bromas.
-Si pudiera, caminaría por las líneas del metro.
Condicional + si + imperfecto de subjuntivo
- Para hipótesis sobre el presente o futuro.
Ejemplos:
–Haría bromas si fuera un fantasma.
–Viajaría por el mundo si no tuviera miedo.
Condicional + que + subjuntivo
– Para decir lo que alguien haría en una situación hipotética de manera simple.
Ejemplos:
–Haría que los fantasmas se rieran.
–Invitaría a mis amigos fantasmas a tomar té a La Moneda.
→ Usamos estas estructuras para hablar de situaciones o cosas que no son reales, pero que podemos imaginar.
Cuaderno de actividades · Relatos con pebre · Número 4
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